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| Filomena De La Villa |
De Filomena De la Villa de Suárez sabemos que nació en 1835, pero desconocemos el año de su muerte. Lo que sí sabemos es que en 1937, con 102 años, era conocida entre los vecinos del Bajo Belgrano como la reina de las empanadas caldosas.
Otra de las familias para las que cocinó fue la de Juan Ventura Cárdenas, nacido el 21 de noviembre de 1837. Contador y empresario argentino, se casó en 1864 con la uruguaya Adela Montaño, nacida en 1842, con quien tuvo cinco hijos entre 1865 y 1873.
José Carabassa también figuraba entre quienes habían disfrutado de la cocina de Filomena. Nacido en el Consulado Español en Portugal el 19 de marzo de 1831, era hijo de un diplomático español nombrado conde palatino por el Vaticano. Tras la muerte de su padre emigró a Buenos Aires y fundó un banco con su nombre en la esquina de Piedad (actual Bartolomé Mitre) y Reconquista. En 1891, el Banco Carabassa fue adquirido por el Banco de Londres y Río de la Plata.
Filomena dedicó muchos años de su vida a cocinar para los hermanos Alem. Junto con Joaquina, una vieja sirvienta, atendía los pedidos de Tomasa, nacida en 1844, quien administraba la casa. Leandro, nacido en 1842 y soltero, vivía con su hermana en una casona de amplios patios, ventanas enrejadas y zaguán con puerta de hierro ubicada sobre la calle Cuyo —actual Sarmiento— entre Callao y Garantías, nombre que por entonces recibía la actual Rodríguez Peña. Para 1937 aquella casa ya había desaparecido.
Instalada en el barrio, comenzó a preparar empanadas caldosas, pasteles y tortas fritas. Cocinaba todo con grasa vacuna en una cacerola ennegrecida por el humo de la leña y abastecía tanto a los trabajadores de los studs como a vecinos del Bajo y del Alto Belgrano.
Así fue construyendo su fama hasta que, en diciembre de 1931, una fuerte sudestada avivó el fogón y provocó un incendio que destruyó su vivienda. Allí perdió recuerdos de juventud, los retratos de sus dos maridos y una fotografía junto a Leandro N. Alem.
Con paredes de lata y techo de chapa reconstruyó su rancho para seguir viviendo. Además, contó con la ayuda del señor Barbe, propietario de los terrenos, quien no le cobraba alquiler.
Esta historia no tiene fechas precisas, pero sí nombres concretos y datos poco conocidos de personalidades de la historia argentina, todos relatados por la propia Filomena en una entrevista realizada ese año
Dos maridos
Hija del dueño de una chacra, nació en las Lomas de San Isidro, o, como ella las llamaba, “el pueblo norteño de las barrancas lindas”. Allí se casó joven con un francés llamado José Cherón. Su padrino de bodas fue Benigno Velásquez, recordado por haber hecho sonar las campanas de la iglesia de San Isidro el 27 de enero de 1856 para anunciar la creación del municipio, en su carácter de flamante vice intendente municipal.
Parece que su primer matrimonio duró poco, ya que contrajo segundas nupcias, esta vez con el español Antonio Suárez. La boda se realizó en la iglesia de San Telmo. Antes de enviudar nuevamente, tuvo con él dieciocho hijos. En 1937, solamente siete seguían con vida.
Parece que su primer matrimonio duró poco, ya que contrajo segundas nupcias, esta vez con el español Antonio Suárez. La boda se realizó en la iglesia de San Telmo. Antes de enviudar nuevamente, tuvo con él dieciocho hijos. En 1937, solamente siete seguían con vida.
Un diputado
En 1872 trabajaba en la casa de la familia Demaría. Una de las cosas de las que Filomena se sentía más orgullosa era haber sido ama de leche de Marino Demaría (h), y de la persona en la que este se había convertido.
“Maneco”, como era conocido, nació el 26 de agosto de 1872. Su padre era un reconocido abogado y vocal de la Unión Cívica Radical, partido al que su hijo se incorporó en 1889, ocupando posteriormente el mismo cargo. Más tarde, como miembro del Partido Conservador, fue elegido diputado en cinco períodos legislativos (1900-1904, 1914-1918 y 1920-1923). Este último mandato quedó inconcluso debido a su fallecimiento, ocurrido el 21 de septiembre de 1923, a los 51 años.
“Maneco”, como era conocido, nació el 26 de agosto de 1872. Su padre era un reconocido abogado y vocal de la Unión Cívica Radical, partido al que su hijo se incorporó en 1889, ocupando posteriormente el mismo cargo. Más tarde, como miembro del Partido Conservador, fue elegido diputado en cinco períodos legislativos (1900-1904, 1914-1918 y 1920-1923). Este último mandato quedó inconcluso debido a su fallecimiento, ocurrido el 21 de septiembre de 1923, a los 51 años.
Dos banqueros
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| Juan Ventura Cardenas |
Adela falleció el 29 de julio de 1897, a los 51 años. Ventura, como era conocido, se desempeñó como presidente del Banco Hipotecario de la Provincia de Buenos Aires y director de la Caja de Conversión. Durante la década de 1890 participó activamente como firmante de los billetes de cinco centavos y como autoridad de la Junta de Moneda Nacional.
En 1902, en homenaje a su esposa, donó una talla de madera de la Virgen del Carmen a la Catedral de San Isidro.
Falleció el 3 de noviembre de 1920, a los 83 años, habiendo sobrevivido a varios de sus hijos.
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| Jose Carabassa |
Poseedor de una importante fortuna, en 1858 se casó con Felisa Ocampo y Silva, nacida en 1839, con quien tuvo cinco hijos y fijó residencia en Lafinur 2988. Felisa se dedicó a la caridad y fue fundadora de hogares para viudas con hijos y sin vivienda, conocidos como “asilos para viudas vergonzantes”.
En 1893 adquirieron una modesta propiedad en la esquina de Lafinur y Gutiérrez y contrataron al arquitecto Pirovano para construir allí una mansión de gran lujo. En la actualidad funciona en ese edificio el Museo Evita.
José falleció en 1895, a los 64 años; Felisa, en 1914, a los 80.
En 1893 adquirieron una modesta propiedad en la esquina de Lafinur y Gutiérrez y contrataron al arquitecto Pirovano para construir allí una mansión de gran lujo. En la actualidad funciona en ese edificio el Museo Evita.
José falleció en 1895, a los 64 años; Felisa, en 1914, a los 80.
Dos presidentes
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| Tomasa Alem |
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| Leandro N. Alem |
Según recordaba Filomena, don Leandro N. (por Nicéforo) prefería almorzar en el viejo Café de París, tradicional punto de encuentro de intelectuales y artistas situado en la Avenida de Mayo 1191, o bien en casa de sus amigos políticos. En cambio, quien jamás faltaba a la cita era su sobrino Hipólito Yrigoyen, nacido en 1852. Apenas ocho años lo separaban de su tía Tomasa y vivía a pocas cuadras, en la esquina de Rivadavia y Callao. En ocasiones lo acompañaban sus hermanos Martín y Roque.
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| Hipolito Yrigoyen |
Hipólito solía pedirle a Filomena una sencilla sopa de papas: papas hervidas en caldo, sin mayores pretensiones.
El primero en fallecer fue Leandro, quien se quitó la vida en 1896. Luego murió Tomasa, en 1927, y finalmente Hipólito, en 1933.
El monopolio de la empanada
En 1910, con 75 años, Filomena se mudó al Bajo Belgrano. Antes había vivido sobre la calle Centro América —actual avenida Pueyrredón—, en Barrio Norte, y también en la calle La Rioja, al sur de la ciudad.
Su nuevo hogar fue un rancherío ubicado en Dragones 2380, esquina Blanco Encalada. En la actualidad, en ese predio funciona la Embajada de Rusia. Frente a su vivienda se encontraba el histórico Tiro Suizo, asociación fundada en Buenos Aires en mayo de 1872. La institución permaneció allí hasta 1948, cuando el Estado expropió los terrenos para destinarlos a la Fundación Eva Perón y construir la Ciudad Infantil Amanda Allen, complejo educativo y asistencial para niños huérfanos y de familias de bajos recursos que funcionó entre 1949 y 1955. Actualmente, en ese lugar se encuentra el Instituto de Rehabilitación Psicofísica.
Su nuevo hogar fue un rancherío ubicado en Dragones 2380, esquina Blanco Encalada. En la actualidad, en ese predio funciona la Embajada de Rusia. Frente a su vivienda se encontraba el histórico Tiro Suizo, asociación fundada en Buenos Aires en mayo de 1872. La institución permaneció allí hasta 1948, cuando el Estado expropió los terrenos para destinarlos a la Fundación Eva Perón y construir la Ciudad Infantil Amanda Allen, complejo educativo y asistencial para niños huérfanos y de familias de bajos recursos que funcionó entre 1949 y 1955. Actualmente, en ese lugar se encuentra el Instituto de Rehabilitación Psicofísica.
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| Filomena Junto a su Nieto y esposa |
Así fue construyendo su fama hasta que, en diciembre de 1931, una fuerte sudestada avivó el fogón y provocó un incendio que destruyó su vivienda. Allí perdió recuerdos de juventud, los retratos de sus dos maridos y una fotografía junto a Leandro N. Alem.
Con paredes de lata y techo de chapa reconstruyó su rancho para seguir viviendo. Además, contó con la ayuda del señor Barbe, propietario de los terrenos, quien no le cobraba alquiler.
A los 102 años, Filomena vivía sola. Cocinaba, lavaba su ropa y, según decía, se iba apagando como un farol de kerosén que deja de parpadear al llegar la medianoche.
De vez en cuando la visitaban su nieto Antonio Suárez y su esposa, Leonor Grasso, quienes vivían en Olazábal 1431.
Un Periodista
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| Felix Lima |
Félix Lima la entrevistó a pedido de su nieto para la revista Caras y Caretas. Nacido en 1880, fue un destacado periodista, escritor y cuentista argentino, reconocido como uno de los grandes cronistas costumbristas de Buenos Aires. Murió en 1943, a los 63 años.
Nunca pudo probar las empanadas de Filomena. No sabemos si ella asistió a su entierro.

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